Y ahora que he vuelto a tocar tu boca, me llamas como perra y muero como humano, el olor a muerte es solo un recuerdo de hombres excitados y mujeres abiertas de canal, bebes putrefactos, sentimientos acribillados, es tan solo el perfume de tu guerra.
Y ahora que Dios a condenado también a los muertos que viven, pienso en tu sabor a virgen y tabaco, me entretiene pensar que debo cobrarle a la vida, ni siquiera por sed, solo diversión, ruego que vengas por mi.
Y ahora que no serás mía la historia se abra de prescribir, porque solo la destrucción trae construcción. Me llamaste monstruo, sin remordimientos, sin pensarlo, me masacraste, es un castigo divino.
Y ahora que sé que lo que mata es rendirse, y con superar eso podré caminar por la senda de la humanidad, aún siendo un visionario que no ve, sabes que soy un proyecto fallido de tu conciencia.
¿No es una linda noche?
No hay comentarios:
Publicar un comentario