A partir de ese entonces, todo se habrá perdido, hundido, para siempre y dejará de ser mío, siento asco de recordar lo que he hecho, lo cándido se ha roto en mis pies, y no puedo evitar caminar sin pisar, pero tampoco opongo resistencia, a tu lado el mundo es un lugar privilegiado.
Aun me arrodillo frente la imagen del hogar, de Dios y las instituciones, debido a que siento una gran soledad y un enorme deseo de amor, bajo tus ojos todo se estremece, es interesante no reconocerse frente al espejo.
-¿No te preocupa vivir entre tantas cosas ingratas a la vez?
-EL que quería nacer ha de romper un mundo.
Los anhelos de los hombres, esos incumplidos, esos de tensa espera, esos que enloquecen, esos que son como tu, que haces que me haga uno con el cielo y el infierno, pero es aquí donde me pregunto si lo que siento es resultado de fenómenos externos o internos.
El simple echo de que caminen en dos piernas, tengan pulgar oponible y tarden nueve meses en nacer, no significa estrictamente que sean humanos, ¿verdad? Algunos son cualquier animal inferior.
-Quítame la piel.
-Lo poco individual de tu alma y sus estratos más profundos.
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