Me hallo indagando la armonía que me conciba sentirme ajustado, indago un repaso que me realice emancipar, me tropiezo buscando y no lo encuentro y sin embargo sé que existe, los vocablos son del aura, soy preso en tus sortilegios, que además proyecto día y noche proposiciones para estar a tu lado, calienta mis orejas.
Estas llena de cerraduras, sé que como el conejo blanco tengo llave a algunas, yo aprovecho para ver entre lo entreabierto, eres hija del viento, como cometa, a veces se enreda, y a veces se suelta. ¿Soy único para ti? o más bien: individual, exclusivo, concreto, determinado, personal, especifico, privado… supongo que el día que pasemos de un beso todo volverá a su lugar, ¿estamos seguros que queremos más que un beso?
Siempre escuchamos que las relaciones de amor se basan en la confianza, en la verdad, en creer, en el buen polvo, pero acaso ¿de verdad se basan en eso? espero que lo nuestro se base en la espontaneidad, ya que esta palabra conlleva a que la acción no ha sido pensada, para mentir se necesita el pensamiento, para robar, para matar, en fin; no me importan tus malas caras, me gustas incomodarte, me gusta que la verdad te golpe como el frío que llama a la puerta que trae consigo la soledad. (es increíble en estos días como la tecnología ayuda hasta para construir sentimientos)
Estoy perdiendo el tiempo en estos días extraños, pero de alguna manera siempre se decir lo correcto. Algunos dicen que la alegría llega al amanecer, entonces me quedare contigo esperando el mañana. Quisiera tener una canción, una habitación, como aquella vez; ya sabemos que la vida es una herida viva, por favor dos copas de más, hoy por hoy, ¿A dónde voy?
Espero que de ninguna manera trates de evitar el salto mortal que es vivir, quisiera no tener luces, y un gato, como aquella vez, la oscilación, nos lleva a dormir con ropa, en niveles diferentes, bajo el crepúsculo de las tres o cuatro de cualquier amanecer, y te llevaré donde la imaginación no es capaz, solo el piso fue iluminado por la luna, mientras nosotros en silencio, pecábamos en nombre del amor; mira tu mano, abierta para una caricia, y solo así volveré a besarte.
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