Sí siempre te he preferido fuera del primer plano, me encanta la clandestinidad cuando estoy contigo, como si nunca te podría alcanzar, como intocable, como si tu ropa se quitara lentamente y yo sin poder besarte de pies a cabeza, espero algún día hacerte excitar fuera del extremo conocido, sé que no creerás todo lo que te digo, pero me gusta este telón de fondo que existe entre los dos, es mas una necesidad que algo planeado, siempre corriendo sobre el borde, siempre jugando a los inocentes. gracias por dejarme ser tu espectador.
Casi nunca recuerdo las conversaciones, pero de esta forma siempre podré leer lo que me has dicho y eso me encanta, es como caminar en la playa y poder ver tus pasos al andar. Siento que entre los dos existen palabras desnudas, pero esa desnudes nace del corazón, ya ha pasado arto tiempo sin verte, quizás cuando estaba en Colombia no te llamaba porque me daba miedo. Cuando cierro los ojos y estoy pensando en ti, veo guerreros con armas de barro, que nunca empiezan una batalla, siempre a las espera de una orden que se aleja en el infinito...
En momentos como este me siento muy raro, porque no sé porque te escribo, así, tratando de jugar un juego sexual, con palabras rebuscadas.
No recuerdo el día en que te vi, ni el momento, ni nada de ese primer instante, pero si, que eras única, se nota en tu sonrisa, me acuerdo de esa esencia que todo hombre quiere conservar; y así es como me doy cuenta que esa esencia se a conservado, y que parte de mi te pertenecía y te pertenece.
Esa mano que fue como un puente hacia tus labios.
Hay días que me pregunto si lo tuyo siempre será una necesidad, si siempre viviremos en la clandestinidad, como esa amante indescifrable, que juega hasta los 50 años de vida, o vamos a tener algo hermoso de un x tiempo, publico, que todo el mundo sepa, y se acabe con una pelea.
Si la clandestinidad nos ha dado la vida y el amor, no la puedes negar.
Sueño que en las noches, te silbo al verte en una venta, mientras la lunas te contempla en tu fuga. El océano esta lleno porque todos lloramos, y la luna se baña de lagrimas con la marea alta, y el dolor de los humanos crece cuando se niega, no te escondas esta noche, hoy estamos seguros detrás de nuestros ojos, tu y yo somos inocente por las mentiras, probablemente necesitamos escondernos, pero como somos inocentes estamos perdidos de una vez y para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario