lunes, mayo 09, 2011

Hasta el día de hoy

30 octubre 2010

No he oído una sola palabra de ti. Quiero regalarte esto que hice hace pocos días pensando que jamás te volveré a ver.

Eres todas las realidades abstractas que mi cabeza pudo crear, sumergiéndote en mi inconciente es como te sacralizas, simbolizas la humanidad. Soy amorfo, sin amparo ni gloria me has tomado por sorpresa, eres el sueño, la negación, el temor, la magia y la religión, eres la que no despega, la del silencio, las luces de ciudad, entre los dos se compuso como el trazo que nadie vio, pero, que manchó el papel, ahora debes convertirte en imagen perceptible a la vista, con el encuadre perfecto para la digestión.

Por ti me han llamado "iluso", puedo ser, ¿Me pregunto si lees lo que te escribo? (de lo contrario sería una irreverencia), he visto mi futuro y te he visto dentro de él; llevo años sin hablar, sin escucharme. Salir al escenario, salir de las bambalinas, ¿mostrarnos al publico? Como anhelo la oscuridad donde sólo estén tus besos, es absurdo que busques un equilibrio dónde no te has movido, sigues empotrada a una cama, me doy cuenta que sólo camino en sueños, creo vivir mientras escribo, mientras te escribo.

Violar mi estado más propio, me he angustiado por tener todo lejos y he querido volverte a ver. Todos son momentos cinéticos, mi estado estático esta aquí, es el cómodo pero invivible oscurecer, es esté smog que ya hace parte de mi, es eso mismo que quería desprender de mi, pero que hoy he vuelto a recoger, allá se volvió ausencia, es esta nostalgia que siempre has logrado con tus cosas absurdas, y tu máxima abstracción. Tu eres está cuidad, eres las luces que la tildan melancólica, eres este frió.

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