domingo, mayo 29, 2011

En las gargantas

15 de febrero 2009

Quisiera oler tus pechos, y morirme en tu cuerpo, derretirme sobre tu boca, para terminar como el crepe que me comí hoy, mi vida hoy no vale nada, estoy demasiado solo, quisiera poder compartir contigo tantas cosas, sólo espero que tus gritos lleguen a mi corazón que se apaga, esta vida es tan jodida, odio posponer mi vida, y por eso te escribo, porque quiero estar a tu lado y dejar de posponer, existen momentos en los cuales solo pienso en ti y me imagino la vida de los dos, con tus falanges y dos corneas.

Creo en mis heridas, en las gargantas, entre los dos solo existen sobras de un pasado.

Primero que nada estoy muy desesperado, maldita sea, esto es solo un grito desesperado de refugio inundado de mierda, me odio, odio mi vida, odio todo lo que me rodea, maldita soledad, es como bailar tango solo, o peor aún cantar para si mismo, te juro que te siguiere hasta el ultimo lugar del mundo, debajo de la luz y las sombras de los lugares más terribles, sé que es inútil todo, que mierda, ¿por qué tengo yo que estar solo? Supongo que de algún modo me lo merezco, ya todo se acabo, ya no tengo alas, ya mi deseo es ceniza, ya creo que estoy loco, ya no lo soporto. EL mundo se fructifica de que no tengo un arma, ¿qué sentido tiene vivir sin ningún anhelo? He perdido, los horarios, las sonrisas, los motivos, estoy desnudo ante el mundo y a nadie le importa el frío, el mundo se tiene a si mismo, ¿yo qué tengo? libros, películas y palabras, todo inútil, todo lleno de la misma mierda, este aire de mierda. Solo escucho canciones que me dicen, "que no vuelves".

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