La desgracia despliega su
inmensidad al sentir que estas presente a más de 8.800 kilómetros, el
pensamiento enlutado levantaba recuerdos tuyos que habían muerto en sueños
mientras el corazón colgaba de una soga. Eres como un dios, una vividora de lo
sublime. Respóndeme, qué es más importante que la soberbia, esa que llevas en
la frente, que cargaste durante algo más de tres años, y ahora te presentas
ante mi con la idea de que la única infección venérea que puedo transmitirte es
el vacío del mundo. Creo que la intolerancia que me produce tu estancia en mi
vida hace que me encuentre frente al “hombre”, porque a pesar de todo, creo no
haber conseguido mejor quietud que sobre las espinillas de tu cuerpo. Hoy he
viajado a través de mis recuerdos, algunos años atrás de este momento sin edad,
nada ha cambiado, no te ilusiones, el monstruo aún duerme. Culpo al claro
oscuro, al sin pensar, fue tu grito mi respuesta a la perdida de control.
Debiste arrancármelo cuando tuviste la oportunidad, (si esto no fuera un
entorno digital quizá ya fuese ceniza) solías empezar justo después de
arrepentirte.
Me preguntaba febril la razón:
¿Marco Aurelio es el emblema puro de qué? Quizá de una nación que sólo fue
creada para extender el desánimo de los que ya nacieron afligidos. La pena habitual
de vivir está concebida en la sobrecarga del deber, y es esa obligación que
tengo contigo que pospongo a diario para que se mantenga así para siempre. Cuando
pienso en aquellos años recuerdo que a los humanos no les da pena existir. La
vida es sólo soportable en tu presencia, pero no hay nada más raro bajo el sol
que tu existencia. El calor de la primavera infla las venas y pensamos en la
juventud, pero reverbera el amor y el futuro, que traen consigo el
estremecimiento. Tu regreso a mi vida ha sido el freno que necesitaban mis pensamientos.
Ninguna de las noches que me he regocijado es ya mía, y tampoco ningún amor. Así
es como los sueños se convierten en recuerdos.
Nuestra temporalidad es inmarcesible.
wauuu!!! nuevos tiempos, nuevos espacios, nuevas ausencias.
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