Armas de doble filo, colgando del borde del abismo, sobre mi cabeza desnuda, a la que le pesa el alma.
Perdidos gracias a formas híbridas de un PUB tenue en la candelaria, un metro y medio de locura entre los dos.
Primera vez que alguien me da una elegía del tamaño de: "artista", pero eso jamás, artista el que puede besar ojos negros.
Tu pelo refleja las fachadas de un alma cansada.
Todos somos sombras y penurias, todo somos hijos y animales, al pasar de los días me olvido de mi, por tu robo de una luz.
¿Y si en el mundo estuviéramos solos tu y yo?
Algún día dejare mis modales, usare mi violencia y perderé tu corazón, odio mis palabras, no causan nada en ti, y si lo causan no es gran cosa, ROMPE EL SILENCIO, ven y destruye mi mundo, mis causas y complejos. Todos tenemos necesidades, todos queremos algo. Aunque también no puedo pedirte directamente que me hables debido a una falencia en el lenguaje y a tu subjetividad, quizás es mejor tu silencio que tu sonido, quizás sea mejor para mi, lo dejo a tu escoger. Igual los días podrán quitarle a todas nuestras interacciones su significados y dejarnos mutuamente en el olvido.
He desarrollado por ti un inmenso devenir de pensamientos.
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