Son esos pequeños puntos creados por los bastoncillos, lo que hace la vida diaria, y es así como llegamos al momento en que me preguntas ¿Qué te pasa? es ahí, donde yo estoy en la total contemplación de mi vida herida, no importa si el día se nos mean encima, o si solo nos sonríe, pero agradezco a las evocaciones enmascaradas, que crean un bypass en el tiempo, y corazones mal humorados, tu siempre estarás bien, amparada dentro de mi percepción; dime qué es lo que sueño, mientras chupas un poco de respiración. Quizás en unos años estarás aquí, o de pronto en mi lapida, después de incontables lagrimas.
Es como cuando tienes demasiadas luces a tu alrededor, y por más cerca que pases, nunca podrás verme, hemos caminado la trocha, pero no juntos, tu sabes bien lo que tengo y lo que padezco. No tengo ningún cuarto al que pueda ir, tu estas en todos, y alguien tiene la llave de mi cabeza para sacarte, no puedo preguntar nada más, solo me dieron un deseo.
No creas todo lo que digo, estoy poético por el estado mental que manejo estos días, llenos de un extraño optimismo, ojala no me dure mucho, el deseo está en todos lados, en todas las formas, para darte cuenta de tu existencia necesitas del otro, no eres más que tú en mi cabeza, pero eso es suficiente, lujuria es usualmente considerada como el pecado producido por los pensamientos excesivos de naturaleza sexual. ¿Es que acaso no hemos cometido adulterio?
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