martes, julio 19, 2011

C@rro

Es que creernos amos es un sentimiento apático, de noche manejo por la ciudad que duerme en mi barrio, y llorar en otros, las luces de los semáforos me recuerdan las mujeres que he amado, querido o añorado, todas con signos infinitos, la vida sería más sencilla si sólo constara de tres colores, recuerde ese cuando tenga pase, manejar es tan sólo una domesticación más del sistema, que nos enseña a transitar la urbe, de una forma que anteriormente se consideraba burguesa, pero hoy el 45% de las familias tienen carro, ya no es una actividad del "burro". Será que su cintura estará debajo mío, últimamente no he visto muchas cinturas, paraísos perdidos, hay que ver la situación a la que nos enfrentan, la televisión nos cría, pero yo sigo siendo un tipo educado, ¿Quien tendrá miopía?

Qué sucedería, cómo entendería, a dónde iría, a quién le contaría tantas cosas, de quien me reiría todos los días, mejor dejemos los formalismo, es interesantes como los instintos se refinan, y podemos adquirir lugares en un grupo, somos alguien para ellos, pero entre los dos, somos más bien masas amorfas, tantas cosas que no sabes de mi, pero también tantas que si sabes. es extraño como he dominado mis instintos sexuales, y he dejado que desaparezcan para que podamos ser verdaderamente amigos, de pronto eso es lo que extrañas, mis ganas por ti, debemos dejarnos, pero jamás dejar los ojos atrás, acostémonos en una cama de arena sin mar, pero siempre hemos de dejar en la arena lo prestado, y finalmente un día dejaremos de desearlo todo, la espera nos destruye, lo sé, pero agradece que el tiempo no es ontologico, me haría llorar, escribir es como sacar cosas, pero somos tan osados que queremos sacarlo todo en una cartica, he tía, eso es imposible.

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