lunes, junio 27, 2011

Y en el séptimo día, Dios folló.

A tu lado la vida es tan simple que solo necesito al viento para que me silbe una canción, amo la oscuridad y lo fría de mi Bogotá, es como si la juventud silbará el son de una canción perdida en los días, yo persigo a una mujer que aun no se de que color tiene el pelo, me canso y me siento a un lado del camino, entonces crece la incertidumbre de verte, a pesar de que cada noche es mejor.

¿¡Está es la vida?!

Lo mejor de ella es cuando despiertas con el doble de peso sobre ésta, y preguntarte si el cuerpo que te acompaña en la cama te ama. Este es un hogar vacío de cuatro a cuatro, eres extravagante.

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