Hace 34 años murió
15 de Abril de 2008
Hoy he decidido por fin empezar a ser funcional. A
ponerme a escribir algo que ni siquiera sé si quiero escribir. Esto es el
resultado de un largo periodo de interiorización
(la misma palabra niega la acción que estoy realizando). Narrar lo que he
aprendido en un proceso en el cual mi interés personal por entender el problema
del “ser” ha sido superior a cualquier otro. Este es un texto para los demás
porque el sujetará mis sensaciones, trastornos, acciones, emociones, impresiones,
entre otros. Algo que sólo me concierne a mí, porque todo lo que va a ser
narrado a continuación es concebido desde el sujeto, desde mí, desde el “yo”.
15 de abril de 2006
Era un
día normal en el colegio. Clase de metodología (una verdadera pérdida de tiempo
y dedicación. Nunca me convencieron de que ese era el verdadero método para
lograr una investigación, y mucho menos que ese sondeo de información me
llevara a conocer algo, lo que sea), pero esa clase fue diferente, pero no por
la clase en si. Nos llevaron a la biblioteca del colegio, un centro de recursos
paupérrimo, pero en él existe un libro, que podría cambiar la vida de muchos,
con solo leer unas pocas páginas. Se trataba de un libro, viejo, feo, olvidado
por la mayoría y desconocido por casi la totalidad. Era la esencia viva de
Sartre, su primera obra, escrita en 1938, de unas 250 páginas. Un personaje
como Roquentin un pelirrojo de unos treinta años que escribe
sobre el marqués de Rollebon, escrito en forma de diario (como este mío), hablo
obviamente de “LA NAUSEA”.
3 de mayo de 2006
Hasta
el día de hoy no había abierto el libro, debo ser sincero, pero nunca existió
ningún afán, lo único que hice referente a Sartre o La Nausea, fue investigar
el contexto histórico del autor y un poco de su planteamiento filosófico,Trato
de leerlo pero es muy difícil, no lo entiendo, no tiene drama, no hay
conflicto, no hay nada. Y me doy cuenta que de eso se trata de “la nada”, pero ¿Qué
es la nada?, la definición más sencilla y rápida que pude encontrar fue: -la
falta de esencia-.
17 de mayo de 2006
Ya
pasaron dos semanas y no me he terminado el libro, es una lectura muy pesada,
con poca fluidez, apenas estoy en la página 114, me falta más de la mitad, y no
encuentro razón para seguir con la lectura de este libro, la verdad no me
agrada la literatura, como diría Mónica, me gustan las verdades directas, por
eso estoy pensando comprar el libro rojo del existencialismo sartriano, “El Ser y la Nada, Ensayo de ontología y fenomenología ”.
31 de mayo de 2006
5:15 PM
Estoy
en mi cuarto, un lugar oscuro y tibio, donde el color que resalta, no resalta,
sólo llena. Lo he titulado para mi “Elogio a la diferencia”. En realidad es un
cuarto para admiradores, con ojos que se detienen a ver los pequeños detalles.
Está lleno de cosas, recuerdos, arte y bobadas, cosas inútiles, que me sirven
como adorno, pero cuando me detengo a pensar en la realidad del cuarto, es un
lugar vacío, lleno de nada, me dan ganas de destruirlo y dejarlo conforme a su
estado, sin esencia, como su habitante, vacío.
16 de Agosto de 2006
Segundo
día de regreso a clase, ya estoy en décimo, tengo 16 años.
10:30
AM
Busco a
Mónica, en el primer descanso, le devuelvo un libro y le doy las gracias y miro
mi reloj y me pregunto: “¿Qué es el tiempo?” Entonces me acuerdo de una
reflexión que leí de Sartre en el “ser y la nada: -“el pasado no es ya, el
futuro no es aun; en cuanto al presente instantáneo, nadie ignora que no es en
absoluto: es el limite de una división infinita, como el punto sin dimensión. Lo que
me lleva a pensar que la temporalidad es objetiva. Mejor dicho, que se puede
vivir el tiempo en dos horizontes, el tiempo “del reloj” y el tiempo “vivido”.
El primero es debido a la cultura que ha perdurado de generación en generación;
el segundo es aquel que se vive antes de cualquier culturización o abstracción,
que es el tiempo que nos dice que existe un eterno ahora, un “eterno presente”.
4 de Octubre de 2006
15 de Febrero de 2007
Hace
una semana volví a interesarme en esto de existencialismo, estuve leyendo durante
estos 5 meses libros como: “Así hablo Zaratrusta”, “El Mono Desnudo”, y “La Insoportable
Levedad del Ser”, libros en los cuales no pude encontrar ninguna verdad, que no
fuera ajena a mí, a mi realidad. Pero que al mismo tiempo estaban separadas de
mí por un inmenso abismo, por esa gran nada, porque las experiencias ajenas no me
sirven de nada, para martillar mi propio carácter e individualidad. Pero en
esta búsqueda de información, encontré un ensayo muy directo sobre la filosofía
existencialista de Sartre. Un ensayo que me dejaría ver con mayor claridad esto
de la filosofía de la existencia, el escrito se llama “El Existencialismo es un Humanismo”.
15 de abril de 2007
He
venido pensado un poco más en concordancia con mi ideas y preguntarme al igual
que Sartre lo hizo, en qué sucedería si no existe ningún artesano superior, ninguna
idea de hombre, o naturaleza humana a la que debo responder. Aquí es donde nace
mi libertad absoluta, aquí es cuando comienzo a entender las implicaciones de
la libertad, de la condena a la libertad, soy yo mismo el que me tengo que
formar día a día, segundo tras segundo, a cada instante. Recuerdo la afirmación
de Sartre: “Cada
ser humano esta solo, abandonado y libre. Cada, cual crea y recrea su esencia,
en todo momento, gracias a sus elecciones y acciones.”
2 de mayo de 2007
Hoy
tuve un problema con mi novia, no sabía si terminar con ella o continuar. Peleamos
por nuestras diferencias, porque cada uno quiere suprimir al otro a su
realidad. Esto es demasiado cursi, pero es necesario para poder explicar cómo
las ideas de Sartre se manifestaron dentro de mi cabeza en el momento en que
fui consiente de mi libertad y responsabilidad de elegir entre dos opciones
entre otras miles: la de terminar y la de continuar con ella. Pero más allá de
la elección, encontré en mí la soledad de la que tanto Sartre habla. No fui
capaz de pedir ayuda, ni a mis amigos, ni a mis profesores, ni al psicólogo, ni
a mis padres. Hubiese querido pero entendí que en cada elección estoy solo y
abandonado. Esto se debe a que mi subjetividad es única e irrepetible, nadie
puede entenderla por más que yo se la explique, nadie puede siquiera acercarse
a ella, además como no hay naturaleza humana a la cual responder, y mucho menos
a una moral cristiana o musulmana o liberal o comunista a la cual aferrarse, mi
decisión frente a ésta o cualquier otra situación siempre va a ser una
invención, porque mi realidad, mi contexto siempre va a ser único.
31 de octubre de 2007
Bueno,
por fin estoy en once, el último curso antes de poder salir de esta gran
mentira que llama educación. A finales de décimo tuve problemas para ser
promovido al siguiente año, con una materia llamada química, absurdo, demasiado
funcional, no me interesa, y lo peor de todo es que no respetan mi libertad,
entonces tengo que actuar de mala fe todo el tiempo, estar en el colegio es un
gran acto de mala fe y el hecho de estar escribiendo un dichoso diario también
lo es. Hay ciertos personajes que me critican por no saludar, como si el saludo
fuera algo necesario. ¿Acaso tengo que reconocer al otro a través de un saludo?
Mentira, eso es sólo un ademán. Además una mirada es más que suficiente, la
mirada del otro me objetiva, y yo lo objetivo al mirarlo, pero no puedo
objetivarlo totalmente, él me convierte en una “cosa” y viceversa. Ver al otro
es comprender la permanente posibilidad de ser visto por otro. Esto también
implica que nos vemos forzados a juzgarnos como un objeto.
19 de diciembre de 2007
Nada. He amanecido.
21 de junio de 2008
Lo último
que quiero decir es que este viaje por el Existencialismo tuvo el efecto contrario
al que yo esperaba. Pensaba que el existencialismo era como una filosofía de
vida definida que me iba a dar todas las respuestas, pero me equivoqué y lo que
pasó fue el efecto contrario, nunca antes había tenido tantas preguntas en mi
cabeza, pero doy gracias a Sartre por haberse salido del ser-para-sí, y haber
escrito todos esos textos.
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