miércoles, diciembre 19, 2012

Incompleto


En estos dos últimos días han muerto besos abortados, porque no han podido ni siquiera nacer. Pensaba en ti, yo creo que ahora eres una mujer que no cree en los cuentos que el mundo te dice, pero aún dudas y disfrutas pensando en nuestro novela, mientras yo creo que la luz que emanabas ya no me ciega, pero es la que me permite ver el mundo. La sensación térmica de 0 grados se me había olvidado y me dolía la cara, y en ese profundo blanco de la nieve que cubría todo entendí que nuestro amor es como ella, lo cubre todo y modifica las dinámicas de nuestras vidas, es como una flor en el vacío, es la luz que quema una habitación. Cuando mires hacia el norte piensa en un hombre y hacia el sur en un niño.  Aún en las más difíciles circunstancias debo entregar, tomar tiempo, alentar, sobresaltarme y aprender a llevar el peso que es tu amor. Porque al final la vida es como una pelota, y las pelotas dan vueltas, se alejan y se acercan, algún día esas vueltas nos pondrán de nuevo a girar juntos. Pensaba en la vida que he dejado atrás, y como cuando creí que en nuestra relación hace tiempo ya, yo lo estaba haciendo todo bien, pero me equivoque y en realidad todo lo estaba haciendo mal, en su momento me arrepentí, pero ahora entiendo que no es tan grave, porque así aprendimos los dos. Salí al balcón a fumarme un Camel, ese olor a cigarrillo es el perfume de la soledad, y pienso que sólo quiero volver a estar contigo cuando vuelvas a confiar en mi, porque de otro modo no vas a ser feliz; me haces hablar en mi soledad. Cuando tantas cosas pasan por tu cabeza al mismo tiempo es mejor recoger tu trago y tomarlo solo en una esquina, y pensar que dentro de esas cosas que ocupan tu cabeza estará siempre el amor de tu vida. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares