martes, febrero 21, 2012

No más masa...

Hoy, no te hablo a ti, y tampoco a ti, jamas pronunciaré palabra alguna que alcance los tres huesos más pequeños de tu cuerpo, somos para siempre causalidad proteica; eres la mujer que camina junto al único producto digno de mi cuerpo, mi sombra, que hace parte de mi mierda. A lo que encuentres le temerás, vivimos en cristales que llamamos “nuestra vida”. Perdido en la urbe, soy un transeúnte de los cielos, por eso miro para abajo, el lugar que habito está sobre tu cabeza.

Sí oyes gritos de mi voz que te llaman, no soy yo, debe ser algo que cuelga de mi que te grita, quizá mi lengua. Sí pudieras leer entre mis lineas sabrías que los vocablos se perdieron hace mucho tiempo, ya no hay tiempo para tus deseos, nuevos vendrán, olvidadlos. Yo escuche a mi mejor amigo gritar por una mujer, torcer sus brazos y extenderlos hacia un rostro inexistente. No eres diferente a esa mujer por la cual el reclamaba, tira de mi manga, y volveré a ti como un ciego que subyace en tu mirada. Necesitas una soga alrededor de tu manzana para soportar tu cuerpo, el miedo a la soledad me mantiene a tu lado, lo que sea que la vida te enseña se pierde al despertar.

Cuándo entenderás que el pecado no existe. En ti no abogo por nada más allá de un lugar donde pueda cerrar los ojos, a veces la razón nos abandona a nosotros mismos. Los mejores caminos son aquellos que tus pies no reconocen, como cuando gritabas y dejaba de oír tu voz. Cuando escucho a un bebe llorar te imagino cerca, al igual que cuando siento que te me vas la vida vuelva a empezar. Todo se resume en sensaciones, deseamos lo que extrañamos. No le des adjetivos a lo que lees, más bien entiende que es una razón para sostenerme...

http://www.youtube.com/watch?v=1aAJpOoZn2Q&feature=youtu.be

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares