No existe eso de "en otra situación", solo está el hoy y el ahora, de resto todo es un fisco perdido. Tu eres, desde ayer y para siempre, todo lo escrito solo cumple el propósito de ser leído. Fuiste la consumación de un grito que se transformo en una avalancha y que hoy me golpea con toda su fuerza, eres el claroscuro de mi vida, estar en un café mirándonos cuando el otro no mira, olerte y darte la mano. ¿No escuchaste mi voz? ¿como tembló? llena de nervios, ¿como sentí el corazón en la boca?
Tan ínfimos son mis problemas alegrías en la inmensidad del universo, que no vale la pena dedicarse a contemplar la vida con parsimonia. Las dualidades de mi vida se unen en una parte, cualquiera pero se unen, lo prometo, prometo sobrevivir hasta el primer café. Tengo tanto que confesar pero los estereotipos no me dejan.
¿Dónde estas ahora?
Solo para poder ver tu rostro de mujer que se escabulle entre las calles de mi vida, entre las esquinas de mis ojos; hoy es un día hibrido, es como esos besos sin ganas, sin gozar; hay pocas oportunidades para ser realmente felices, espero caer en tu cama. Porque el tiempo es solo para aquellos que se limitan a creer en él.
Mientras duermo en una cama rota, donde el amor es aguerrido, mientras una ventana sin cortina me desnuda la mirada, con olor un tanto a óleo y a tierra, una mujer de sopapos rotundos, con privanzas elípticas, me mira fijamente la parte posterior de la cabeza, con un solo ojo, el otro esta clavado en el cabezal, mi asiento mira a ella, nuestras extremidades más largas parecen mazapanes, "tus privanzas en las mías", mientras tanto tu abogas por 5 minutos más.
Prometo escribir pero no me condenes de no hacerlo.
Pd: Perdida total de la estructura.
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