Debo admitir, y aceptar lo que me pertenece,
revivirte, repensarte, sin dolor y sin arrepentimiento,
quisiera estar un rato en un rindo al lado de la carretera,
tengo una bomba en su cabeza con detonador de fricción.
Tengo un rifle oculta bajo el placar,
hace ya un tiempo que no rezo, que me controlo,
en el que me podía perder,
vivo entre la imitación y los intentos, ¿es negativo?
¿Dónde estoy? odio el calor,
eres mi amante de callejón, que se sienta de pasajera,
mi determinación está dada por mi mano en el bolsillo,
pero soy un hombre discreto.
Cuando te volteas, ¿crees que tengo los ojos cerrados?
Todo el puto tiempo te estoy mirando,
hoy ya ni me controlo ni me pierdo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario